Poesía ultima

Traducido por Marcelo G. Burello / Leonce W. Lupette

“Cuando Hölderlin encuentra su propio entusiasmo, el ritmo fluye de su boca como aliento de fuego; la pesadez de la sintaxis se transforma en giros llenos de arte; brillantes inversiones son el contrapunto a una fluidez mágica: su etérea canción, transparente como el ala membranosa y cristalina de un insecto, deja ver a través de ella el azul infinito, todo sonoridad”. Stefan Zweig.

El guerrero pacifico (Sirio)

Llevado recientemente a la pantalla grande y transcurrida ya más de veinticinco años desde que fuera editado por primera vez, El Guerrero Pacífico se ha convertido en todo un clásico de la literatura de superación personal. Dan Millman nos dice en esta obra que lo importante no es la excelencia en las técnicas para dominar el cuerpo o la mente, sino el amor, que abre todas las puertas y que nos libera de las actitudes rígidas que nos condicionan al miedo y la tensión. Nos muestra también que cada uno de nosotros puede triunfar en su vida interior y que en lugar de considerarnos una víctima de los acontecimientos, debemos darnos cuenta de que somos los artífices de nuestra felicidad y nuestra desgracia, pues en definitiva el mundo que nos rodea no es otra cosa que un reflejo de nuestros estados de conciencia.

Ventana azul

Indran Amirthanayagam ha escrito un libro persuasivamente hermoso y anhe-lante, regido por el deseo, por la voz de los amantes como alimento del corazón turbado, poemas fronterizos con el daño y la felicidad, purificados por la inocencia y la misma conducta misteriosa que guía a los seres que cantan y a los astros que gobiernan la noche. Un habla donde la vida puede más que la historia, una emocionante biografía de lo vehemente como única pasión decible de los dialectos del amor. “Desde la extranjería de una lengua, Indran Amirthanayagam le ha entregado a esa lengua no solo un libro magistral, Ventana azul, sino que un poema, “Ilusión”, que se encuentra entre los más conmovedores poemas de amor de la historia del castellano”, Raúl Zurita. “Lo más persuasivo de Amirthanayagam es hacernos tomar sus espejismos por propios e invitarnos a jugar con ellos. Lo más hondo, atravesar alguno de sus atajos y salir al otro lado puros, como si recién estuviésemos por nacer”, Pedro Granados.

Watt

Traducido por Andrés Bosch. Introducción de J.M. Coetzee

Escrita durante la década de 1940 y publicada en 1953, Watt fue la última obra sustancial que Samuel Beckett escribió en inglés. Desde ese momento en adelante, adoptó el francés como su medio creativo. La ambivalencia de los sentimientos de Beckett respecto del libro, en cierta medida, puede atribuirse a las circunstancias de su composición en medio del campo remoto, en un aislamiento forzoso y agotador. Es difícil creer que, en cualquier otro momento de su vida, Beckett hubiera tenido la energía o el interés para enumerar laboriosamente las 80 formas diferentes en las que cuatro muebles pueden ser dispuestos en un cuarto a lo largo de 20 días, o describir las 20 miradas individuales por las que se tiene que pasar antes de que los cinco miembros de un comité puedan estar seguros de que cada uno ha mirado a cada uno de los otros. Beckett tenía razón al afirmar que hay una cierta locura en el proyecto cartesiano de metodizar las operaciones del intelecto humano; pero también había cierta locura en la forma que adoptaba su sátira de la razón metódica.