El libro que tienen ustedes en las manos no pretende ser una crónica de la conquista del continente americano, sino una serie de imágenes de un mundo violento, de episodios concretos que, a lo largo de todo el siglo XVI, se sucedieron dentro de ese gran acontecimiento histórico. Partiendo de una sólida base documental y desde la óptica de los propios protagonistas —a través de una visión del siglo XVI, y no del siglo XXI—, podrán asistir a episodios clave de la aventura americana, que se extienden desde la conquista de las islas Canarias —primer ensayo o banco de pruebas de las nuevas técnicas de navegación oceánica y de las tácticas militares y comerciales— hasta la defensa del Imperio frente a las incursiones de los principales enemigos de España en Europa (Francia e Inglaterra), en el epicentro panameño, nudo principal de las comunicaciones entre los dos continentes. La conquista no fue ni de santos y héroes, ni de genocidas. El mundo del siglo XVI, como el de todas las épocas, era extremadamente violento, porque la violencia es consustancial a la especie humana. Asistirán a la violencia de los conquistadores españoles contra los pueblos nativos americanos, contra los cimarrones y contra los ingleses, y la de todos ellos contra los españoles; pero también a la violencia entre los pueblos nativos, entre los africanos cimarrones, entre los propios nativos y entre los conquistadores españoles, en sanguinarias guerras civiles. La conquista de América fue una historia de violencia.