Anticípate a la menopausia, disfruta mejorando y conviértete en (casi) top model
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Un día de carnaval me perdí por la calle y pedí indicaciones a una «cebra». La «cebra», una chica de unos 15 años disfrazada de este animal, al ver que no entendía sus instrucciones, decidió acompañarme un trecho del trayecto. Mientras, la llamó su madre, extrañada, pues se estaba retrasando. Y la chica, que tan bien me había caído, le respondió: «Es que estoy acompañando a una señora a su casa». ¿Cómo? ¿Señora? Miré para ambos lados. Las dos estábamos solas. La «cebra» sólo me acompañaba a mí. Por tanto, yo era la «señora». ¡Qué horror! Ahí empezó todo. Hace cinco años. Cuando tenía 43.
Keto sin carne ni lácteos (P.D.)
Alimentación cetogénica para flexivegetarianos
Los tiempos en los que pensábamos que una dieta sana se basaba en el consumo de hidratos de carbono y poquita grasa quedaron atrás gracias a los excelentes resultados observados en quienes siguen una alimentación cetogénica. Uno de ellos es el evidente adelgazamiento, se baja de peso aumentando la definición muscular, sin hacer ejercicio, sin pasar hambre y sin estar a dieta. No es una dieta milagrosa, sino un estilo de alimentación que busca un cambio metabólico de supercombustión de grasas. El consumo de grasas como fuente de energía aumenta el bienestar, la alegría, la creatividad, el enfoque y propicia un estado de ánimo sereno y calmado. A nivel corporal, el aumento de la energía física y el rendimiento deportivo es notable. Al convertirse las grasas en la fuente de energía, se normaliza la glucosa en sangre y no existen picos de glucemia en sangre, con sus consiguientes altibajos de energía y ansiedad por comer. Si quieres aprender a llevar una alimentación cetogénica, pero sin comer carne ni lácteos, y disfrutar de los grandes beneficios que tiene, #ketosincarnenilacteos es posiblemente la alternativa que estás buscando.