Tú conoces a alguien como Hanz y Franz: siempre están cuando los necesitas, aunque casi nunca dicen «gracias». En el Hotel Rigatoni, estos camareros de ascensor lo hacen todo: cafés a las 6:01, perros glotones, despertares musicales y retratos torcidos. Hasta que un día se cansan… y el hotel descubre cuánto los necesita. A partir de aquí, la historia cambia gracias a tres palabras mágicas: perdón, por favor y gracias. • Te reirás con los huéspedes más caprichosos. • Hablarás de límites, empatía y trabajo en equipo. • Disfrutarás de ilustraciones llenas de detalles y acción. • Un álbum cálido y desternillante para leer en voz alta y aprender, juntos, que el respeto hace funcionar cualquier edificio… y cualquier familia.